
Los dibujos firmados como «Norma» fueron habituales en Billiken al menos entre 1957 y 1971. Dicho seudónimo correspondía a Norma Botti de Adam, según figura en el listado de una exposición de ilustradores realizada en 2013 celebrando los 30 años del retorno de la Democracia a nuestro país. Al margen de su tarea en Billiken, Norma colaboró en los tiempos iniciales de Anteojito en 1964 y también en Petete y es muy probable que haya ilustrado libros para niños.