Ediciones Rompan Fila

Ayax Barnes

I. Sedazzari

I. Sedazzari

I. Sedazzari

I. Sedazzari

Los dos cuentos seleccionados son sobrevivientes de una colección y pertenecen a la labor de Rompan Fila Ediciones, una editorial de mediados de los años 70 en la Argentina, cuya misión fue implementar nuevos métodos educativos, alternativos y nacionales, censurada por la última dictadura cívico militar argentina, que ordenó secuestrar los libros “para oreservar el orden”. En palabras de Augusto Bianco, escritor e inspirador de aquel proyecto colectivo editorial: “A fines de 1975 había un clima enrarecido por la represión y los Falcon de la Triple A (escuadrones de la muerte creados por José López Rega), que patrullaban las calles con los caños de las armas sobresaliendo de las ventanillas. No lo sabíamos pero teníamos por delante un espacio ínfimo. Tampoco previmos la gravedad de lo que se venía”. Respecto de Rompan Fila, el proyecto resistió saliendo a la cancha en un panorama por demás riesgoso, “La intención era llenar un hueco. En pedagogía anti-autoritaria no había nada. Nada que tuviera como objetivo rendir culto a la autonomía; que apuntara a formar mentes críticas, devotas de la verdad que a cada edad el niño puede comprender y asumir. No había casi nada que fuera capaz de responder con honestidad a las preguntas de los chicos, preservando y estimulando la curiosidad y sensibilidad de cada uno. La intelectualidad progresista empezó a llenar ese hueco con la creación de escuelas privadas como Casa de los niños, Jean Piaget o Mundo Nuevo, en cuya fundación participaron tipos como Fernando Ulloa y Gregorio Klimovsky”.

“Alrededor del concepto de literatura infantil suelen entablarse ásperas polémicas. Están quienes la definen a partir de ´lo infantil´. Están quienes la definen a partir de las necesidades de los padres que compran los libros y quienes lo hacen a partir de las necesidades de los chicos. Están quienes lo conciben como un instrumento de cambio y quienes la usan en sentido contrario.” Rompan Fila Ediciones entiende que “debe partirse del niño y de sus necesidades. Entiende la educación como un proceso de crecimiento en libertad y por lo tanto lo opuesto a adoctrinamiento”. Entiende que “los chicos piden una educación para incorporarse al mundo y no para permanecer al márgen. Lo que los chicos piden -aclaran- son las herramientas necesarias para formular sus propias normas de conducta. Es decir que piden una guía para autoeducarse, pero no educarse en la anarquía como sostienen los defensores de los métodos represivos en educación, sino autoeducarse en normas que nazcan de sus propias experiencias concretas, de su escuela de vida y no de su vida en la escuela; que nazcan de su lectura de vida y no de su vida de lectura”.
Mirta Goldberg y Augusto Bianco, representantes de Rompan Fila Ediciones

Las ilustraciones de los dos ejemplares fueron realizadas por Ayax Barnes (nacido en 1926 en la ciudad de Rosario) en el caso de “El pueblo que no quería ser gris”, y por I. Sedazzari (podría haberse llamado Ivo, aunque no se encontraron registros de dicho ilustrador) en el caso de “La Ultrabomba”. Si bien las producciones son de distintas autorías, hay un hilo conductor estilístico en cuanto a lo ilustrativo, creando imágenes con alto nivel de contenido y detalle, pero con pocas tintas y un trazo más bien rústico. Ambas piezas editoriales datan de 1975, impresas en Buenos Aires.

Fuentes
ITZCOVICH Susana, Veinte años no es nada: La literatura y la cultura para niños vista desde el periodismo; Colección Nuevos Caminos, Ediciones Colihue

Revista Mu La Vaca
https://www.lavaca.org/mu27/los-ultralibros/

LODI Mario, La Ultrabomba; ilustraciones por I. Sedazzari, traducción por Augusto Bianco, 1era edición; Rompan Fila Ediciones, Buenos Aires 1975